lunes, 3 de noviembre de 2008

Violencia Juvenil




La violencia juvenil es una de las formas de violencia más visibles en la sociedad. En todo el mundo, los periódicos y los medios de radiodifusión informan diariamente sobre la violencia juvenil de pandillas, en las escuelas y en las calles. En casi todos los países, los adolescentes y los adultos jóvenes son tanto las principales víctimas como los principales perpetradores de esa violencia. Los homicidios y las agresiones no mortales que involucran a jóvenes aumentan enormemente la carga mundial de muertes prematuras, lesiones y discapacidad.

La violencia juvenil daña profundamente no solo a las víctimas, sino también a sus familias, amigos y comunidades. Sus efectos se ven no solo en los casos de muerte, enfermedad y discapacidad, sino también en la calidad de vida. La violencia que afecta a los jóvenes incrementa enormemente los costos de los servicios de salud y asistencia social, reduce la productividad, disminuye el valor de la propiedad, desorganiza una serie de servicios esenciales y en general socava la estructura de la sociedad.
Hoy día escuchamos con más frecuencia que las riñas se dan en los estadios de fútbol, o en los alrededores de dicho lugar. Esto nos conduce a concluir que el fanatismo es un mal, más allá de un simple sentimiento de los aficionados.
Si bien la seguridad es una de las tantas promesas de los presidentes de cada país, es incontratable la ola de disputas callejeras. Esto a veces lleva a colapsar los hospitales, y en muchos casos terminan en tragedia.
Ahora bien, nos hacemos la pregunta, ¿Dónde están los jóvenes que serán y deben ser el presente y el futuro de este mundo? Y es simple la respuesta: “Perdidos”